Un día menos para financiar la educación

Un día menos para financiar la educación

Apenas quedan algo más de veinte días para la inauguración de la Cumbre de Dakar, que el próximo 1 y 2 de febrero reunirá en la capital senegalesa a Gobiernos de países del Norte y del Sur, organismos multilaterales, organizaciones de la sociedad civil, sector privado y fundaciones con un objetivo común: movilizar la financiación necesaria para cumplir con las metas establecidas en el ODS4 en 2030 y así garantizar el derecho a la educación a todas las personas del mundo.

Para ello, es necesario que los Gobiernos de los países del Sur incrementen sustancialmente los fondos que destinan a la educación, hasta que alcancen entre el 15% y el 20% de su presupuesto público nacional. No obstante, esto sería aún insuficiente para garantizar una educación infantil, primaria y secundaria de calidad a todos los niños y niñas del mundo en 2030. Según las estimaciones,  el déficit de financiación ascendería aún a 39.000 millones de dólares.

Aquí es donde entra en juego la Alianza Mundial por la Educación (AME), un mecanismo multilateral que desde 2002 canaliza los fondos de los países donantes a 65 países receptores, en los que ha conseguido facilitar el acceso a una educación primaria de calidad a 72 millones de niños y niñas, entre otros logros. Así pues, la AME es una herramienta de financiación imprescindible para hacer del derecho a la educación una realidad, especialmente entre los colectivos y los contextos más vulnerables. Por eso la próxima Cumbre de Dakar es un momento clave, ya que será cuando los Gobiernos de los países donantes comprometan sus fondos para contribuir a la financiación de la educación donde más se necesita.

Todas las Coaliciones de la Campaña Mundial por la Educación nos estamos coordinando para garantizar que todos los Gobiernos, tanto del Norte como del Sur, están a la altura del reto esencial que afrontamos en la próxima década: garantizar el derecho a la educación de todas las personas y así construir un mundo más equitativo y sostenible. Concretamente desde la Coalición Española de la CME trabajaremos para que nuestro Gobierno adopte algún compromiso en este sentido, ya que España ha sido un importante donante de la AME, pero su última aportación se remonta a 2011.

Os invitamos a ayudarnos difundiendo esta noticia y nuestros mensajes en redes sociales, de manera que entre todos y todas seamos capaces de hacer llegar a nuestros representantes públicos este mensaje: la educación necesita financiación y la necesita ya. No podemos esperar más. El momento es ahora. #FundTheFuture #EducationNow #TaxJustice

Puedes encontrar toda la información de la campaña aquí.

 

Declaración de la Campaña Mundial por la Educación sobre la crisis de Rohingya

Declaración de la Campaña Mundial por la Educación sobre la crisis de Rohingya

La Campaña Mundial por la Educación se encuentra horrorizada con los monstruosos e inhumanos actos de violencia contra la comunidad Rohingya en Myanmar. Estas atrocidades han provocado que más de seiscientas mil personas[1] (de las cuales, el 58 % son niños/as y el 60 % de las personas adultas son mujeres) huyan de sus hogares para buscar refugio en Bangladesh.

Cualquier forma de violencia y vulneración de los derechos humanos es inaceptable, y denunciamos con firmeza la negación de responsabilidad por este acto de limpieza étnica, por parte de los militares de Myanmar y el Gobierno NLD, liderado por Aung San Suu Kyi.

Elogiamos a Bangladesh por su apoyo y humanidad, abriendo sus fronteras y ofreciendo cobijo a los refugiados Rohingya, que llegaron traumatizados tras perder su sustento, sus hogares y, en algunos casos, miembros de sus familias.

La Campaña Mundial por la Educación exige un acceso humanitario sin restricciones a todas las comunidades necesitadas, y la seguridad, la protección y la coexistencia pacífica de todas las comunidades en el Estado de Rakhine. También exigimos que los miembros de la comunidad Rohingya que han tenido que huir de Myanmar, tengan el derecho a regresar, y que este regreso sea seguro, voluntario y sostenible.

En particular, la CME exige que la educación sea una parte fundamental de la respuesta humanitaria a esta crisis. La mayoría de refugiados que han huido a Bangladesh son niños, cuya resistencia frente a traumas inimaginables, puede fortalecerse si se les ofrece seguridad, estabilidad y, fundamentalmente, un entorno solidario de aprendizaje. Sin embargo, la educación es una de las áreas menos financiadas en la repuesta a la crisis de Rohingya, y la comunidad internacional debe hacer mucho más para dirigir fondos a la provisión del derecho a la educación de los niños, a pesar de las difíciles circunstancias.

No es aceptable que nuestros líderes miren para otro lado ante la crisis de refugiados de más rápido crecimiento del mundo. Por eso, apelamos a la comunidad internacional para que eleve su voz para resolver la crisis mediante la generación de presión sobre el gobierno de Myanmar para que acabe con los crímenes que se están cometiendo contra la comunidad Rohingya. Myanmar debe garantizar que se actúa contra aquellos que han perpetrado estas atrocidades, y para crear condiciones que garanticen que todos los refugiados Rohingya pueden regresar voluntariamente a su hogar de forma segura, sin miedo a nuevas persecuciones.

 

Desde la tribuna

Desde la tribuna

Hoy queremos compartir las reflexiones de Teresa Martín, representante del colegio San Estanislao de Kostka (Salamanca) sobre lo que supuso para ella poder compartir sus reflexiones y demandas sobre el derecho a la educación ante los diputados, diputadas, alumnado y docentes durante el acto central de la SAME 2017, el 21 de noviembre en el Congreso de los Diputados.

“Cierra los ojos. Concéntrate en las voces para ver. Susúrrale al silencio de tu mente un dictado del reposo de la sala. Describe el mutismo. Brío. Respira hondo y en el socavón de aire, entierra este frenesí. Por fin la calma.

Trajes, pancartas… una simbiosis entre educación y política donde los únicos colores son aquellos que descubren los niños en la mezcla de gamas. Micrófonos de papel para una memoria con voz de tinta. Comienzan los discursos.

Analiza las fases de euforia. Parece que todas las personas hablan con sus manos. Aplausos que suscriben la valía de los que, como privilegiados, trascienden su verdad.

Integra en tu causa la pasión por el ser humano; empodérate de la confianza en su bondad. Asume sus faltas a la conciencia, como propias; utiliza tus cinco sentidos para desarrollar en los demás un sexto.

No te pongas en pie al oír tu nombre. Nunca excedas de protagonismo en tus acciones. Recuerda que tu identidad es la de todo un colectivo. Busca sus miradas, amárralas a tus ojos y genera el reflejo cuando los desconocidos te observen. Ya estáis en la tribuna.

Olvida que existe un instante contemporáneo a la ansiedad. Recuerda que lo difícil es conseguirlo, no contarlo; que lo bochornoso es faltar a la verdad, no compartirla y que el escándalo está en incumplir programas, no en reclamar su compromiso.

Ya lo has conseguido. Presentar tu mundo es una forma de acoger a nuevos habitantes. Poner techo a valores que sólo encontraban muros.

Y ahora siéntate, lo harás por unos minutos. De nuevo eres un espectador de voces, que pasivo en la escucha, despliega su actividad en las calles. Presta atención a los aplausos, y por supuesto, secunda el protocolo con sinceridad. Cuando termines, ni se te ocurra meter las manos en los bolsillos, nada de esto habrá servido. Te contaré que debes utilizarlas de verdad, estrechándolas para trabajar, uniéndolas por los compromisos.

Es hora de marcharse. Terminó la visita por el mundo inteligible. Hoy hemos creado un orbe idealizado, y nuestra realidad debe aproximarse a él.

No somos principiantes en la misión. Hemos entregado un alma impúber a la plenitud de consciencia, y es ahora cuando todo torna posible al sentirse.

En la escuela aprendimos cosas extinguidas con borrador, más finitas que la vida de una tiza. Los libros no hablan, no educan ni sienten. Nadie recuerda las tapas o la editorial de los tomos, pero todos evocamos la cara y el nombre de aquel profesor que nos educó en la tarea de vivir”.

80 estudiantes han tomado la palabra por la educación en el Congreso de los Diputados

80 estudiantes han tomado la palabra por la educación en el Congreso de los Diputados

A las 12 horas de este martes ha tenido lugar en la sala Clara Campoamor del Congreso de los Diputados el acto de clausura de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) que se celebró del 24 al 29 de abril bajo el lema “Pido la palabra por la educación”.  Elena Bastidas,  Presidenta de la Comisión de Cooperación ha presidido el acto en que los representantes de las tres organizaciones (Ayuda en Acción, Entreculturas y Educo) que lideran la Coalición han planteado sus reivindicaciones. La Presidenta comenzó su intervención señalando que “la educación es la piedra angular para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en la comisión de cooperación somos conscientes de ello.”

Fernando Mudarra, Director de la Fundación Ayuda en Acción, organización que lidera la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación señalaba que “las personas que estamos aquí somos una pequeña parte de un movimiento mundial presente en más de 124 países del mundo”. Por su parte Ramón AlmansaDirector Ejecutivo de Entreculturas ha animado a los chicos y chicas presentes a luchar por el derecho a la educación de  todos “Os agradezco a todos y todas que luchéis por el derecho a la educación de otros niños y niñas en otros países y os pido que no dejéis nunca de hacerlo”. Y José Mª Faura, Director General de la Fundación Educo,  ha incidido en la importancia de seguir trabajando para conseguir las medas del ODS4  “Desde la CME nos comprometemos a seguir trabajando con las comunidades educativas representadas por los niños, niñas y jóvenes que nos acompaña,  las organizaciones de la sociedad civil y agentes públicos,  para lograr que las metas del ODS4 sean una realidad”.

A continuación, han tomado la palabra los y las representantes de la comunidad educativa. La primera en intervenir ha sido Camino Pereiro, Directora del Centro Público Integrado (CPI) Virxe da Cela en A Coruña, para recordar a los parlamentarios el importante papel que tienen en la sociedad “como educadores somos un eslabón más de la cadena que debe velar por el derecho a la educación, pero son ustedes nuestros representantes los que tienen ese compromiso y responsabilidad”.

Después han sido alumnas y alumnos de diferentes centros educativos los que han dirigido su discurso a los parlamentarios. Desde Salamanca, Teresa Martín alumna de 2º de bachillerato en el centro San Estanislao de Kostka, pedía a los representantes políticos que se sumen en esta lucha común “la educación es un puente construido con nuestras manos, las de todos. Nosotros no nos vamos a soltar porque hay muchas vidas sobre el puente, pero necesitamos más manos”.

La más joven del acto, Ariadna Díaz alumna de 1ª de la ESO en el CPI Virxe da Cela, ha planteado varios interrogantes a los parlamentarios “¿son conscientes de la Agenda 2030?, ¿cumplen sus compromisos? No piensen que estas preguntas las hacemos al aire. Son sus compromisos y estamos vigilantes porque somos una ciudadanía activa”. Soledad Fernández Bermejo, alumna de 1º de bachillerato, y Juan Manuel Navarrete, alumno de 4º de la ESO del Instituto de Educación Secundaria (IES) Juan de Mairena de Sevilla, han recordado “generaciones de niños y niñas que viven en países afectados por conflictos pueden quedarse sin acceso a la educación. No dejen a nadie atrás. Pidan la palabra”.

El acto ha contado con la presencia de Paulo Speller, Secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) quien reivindicaba también la importancia del trabajo a favor de una educación de calidad para todas las personas en todo el mundo. Así mismo, acompañaron el evento representantes de varias de las comisiones de trabajo del Congreso vinculadas el derecho a la educación como Teófila Martínez, Presidenta de la Comisión de Educación,  Pilar Rojo Noguera, Presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores y Mar García Puig, Presidenta de la Comisión de Derechos de la Infancia y Adolescencia.

El acto continuó con las intervenciones de varios parlamentarios que dirigieron mensajes de respaldo a la educación y mostraron su compromiso con la SAME.  José María Chiquillo Barber del Del Grupo Popular – y Vocal de la Comisión de AAEE, Portavoz de la Comisión de Cooperación señalaba que “estamos convencidos de que si el primer objetivo es la pobreza, y el principal instrumento, herramienta y palanca para acabar con ella, es la educación, la cultura y la ciencia ”.  De ERC – Joan Olòriz Serra, Portavoz de la Comisión de Educación, adscrito de la Comisión de Cooperación  compartió que  “no puede haber una escuela sin proyecto educativo que haga participar a los niños y las niñas”. Por su parte, Diego Clemente de Ciudadanos y Secretario primero de la Comisión de Cooperación compartía que “Nosotros, que somos vuestros representantes, si no formamos parte de la solución, es que somos parte del problema”.

Rosa Ana Alonso, representante Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea y Vocal de la Comsión de Educación señaló que “en pleno siglo XXI, en cualquier lugar del mundo, se debe garantizar en todo el mundo una educación inclusiva, educativa y de calidad” y Carlota Mechán, representante de PSOE  y Portavoz Adjunta de la Comisión de Derechos de Infancia y Adolescencia, miembro de la Comisión de Cooperación identificaba que “la educación es el elemento que garantiza la igualdad de oportunidades. Pero la educación puede generar desigualdad porque no todos los niños y niñas tiene las mismas condiciones en su aula”.

Concluía así el acto estatal de la Campaña Mundial por la Educación que ya está trabajando en la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) de 2018 bajo la temática de la importancia de garantizar la educación de todas las personas y haciendo un llamamiento especial a aquellas que viven en países afectados por conflictos o situaciones de emergencia.

Los Gobiernos de los países en desarrollo también deben comprometerse con la educación

Los Gobiernos de los países en desarrollo también deben comprometerse con la educación

Desde la Campaña Mundial por la Educación, nos sumamos a una plataforma internacional de organizaciones de la sociedad civil (en la que también se encuentran Action Aid, Plan International, Global Citizen, Forum for African Women Educationalists, Oxfam, Malala Fund y Save the Children, Oxfam, entre otras) para, de cara a la próxima Conferencia sobre Financiación de la Alianza Mundial por la Educación (AME) en Dakar, impulsar el incremento de la financiación doméstica de los países en desarrollo destinada a la educación.

A continuación, os dejamos el texto al que nos hemos adherido:

El informe de la Comisión sobre financiación de la educación 2016 reconoció que el 97 % de las nuevas necesidades financieras para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre educación, deberá provenir de recursos internos. Durante los próximos meses hay una oportunidad de llevar a cabo un avance significativo en la movilización de nuevos compromisos respecto a recursos internos, para la educación.
El 2 de febrero de 2018, la Alianza Mundial por la Educación (AME) celebrará una conferencia de reabastecimiento histórica en Senegal, organizada en conjunto con Francia. Ésta es la primera vez que un reabastecimiento global de fondos como éste se celebra en un país en desarrollo. Esto ofrece una increíble oportunidad para hacer visible la distinción de la AME como alianza real entre países en desarrollo y donantes, donde los fondos de donantes sólo llegan a países que se han comprometido a mantener o ampliar sus propios recursos internos para educación.
La educación es un derecho humano y un medio fundamental para el desarrollo. Se reconoce ampliamente que, si no logramos progresar significativamente en cuanto a resultados educativos, no lograremos cumplir con ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Todavía hay 275 millones de niños y jóvenes que no pueden acceder a la educación y otros más de 500 millones que están en la escuela, pero no están aprendiendo, y más de 750 millones de adultos que carecen de la alfabetización básica. Como organizaciones de la sociedad civil, estamos comprometidos a aprovechar el momento para asegurar mayores compromisos financieros con la educación por parte de gobiernos de países en desarrollo, con el objeto de que todo el mundo pueda acceder a su derecho a una educación inclusiva y de calidad. Reconocemos que todas las promesas de recursos, son en primer lugar promesas que los gobiernos hacen a su ciudadanía.
En 2014 los gobiernos de países en desarrollo se comprometieron a dedicar la asombrosa cifra de $26.000 millones, en el evento de reabastecimiento de la AME (diez veces más que los donantes), pero muchas de estas promesas carecían de concreciones creíbles. En esta ocasión, la AME ha establecido un sistema elaborado para animar a los gobiernos de países en desarrollo a realizar promesas creíbles para mantener o ampliar su gasto en educación, hacia la marca de referencia del 20 % de los presupuestos nacionales. Pero creemos que los próximos meses se pueden aprovechar para mucho más.
Los activistas de la sociedad civil solicitan a los gobiernos de países en desarrollo que avancen en sus propios esfuerzos para aumentar la financiación de la educación y para que utilicen el proceso de reabastecimiento de la AME durante los próximos 3 meses, del siguiente modo:

  1. Haciendo promesas tempranas antes de la fecha del reabastecimiento de la AME, del 2 de febrero, para impulsar mayores compromisos de los donantes. Los gobiernos de países en desarrollo pueden demostrar un liderazgo dinámico e inspirador expresando sus propios compromisos con la financiación de la educación, para después pedir a los donantes que redoblen sus esfuerzos.
  2. Aprobando compromisos al más alto nivel: garantizando que todas las promesas de aumento de la financiación de la educación son aprobadas por jefes de estado y ministros de finanzas, para mostrar un sólido apoyo político. Los compromisos deben hacerse explícitos en el presupuesto anual procedente y en documentos de gasto a medio plazo.
  3. Anunciándolo primero a nivel interno: los primeros que deben oír hablar de los nuevos compromisos financieros con la educación, son los ciudadanos nacionales, antes de que se conviertan en promesas formales ante la AME. El contexto del reabastecimiento de la AME ofrece un fundamento real para que los países realicen sus promesas en este momento, pero los anuncios deben realizarse en parlamentos nacionales o en los medios, ya que, en última instancia, son anuncios de interés para los votantes y los ciudadanos del país en cuestión.
  4. Asegurándose de que los compromisos son creíbles: con claras bases de información, con objetivos expresados con claridad y el compromiso de realizar el seguimiento y los informes a lo largo del tiempo y de forma transparente.
  5. Aumentando la partida presupuestaria para educación, en línea con el Marco para la acción Educación 2030 y el hito/requisito de la AME. Los países deben comprometerse a mantener la partida presupuestaria por encima del 20 %, y si el gasto actual está por debajo de este compromiso, deberá incluir pasos ambiciosos para aumentar la partida del presupuesto nacional dedicada a la educación.
  6. Incrementando el volumen general de los presupuestos:para los países que ya han dedicado el 20 % del presupuesto a la educación, los compromisos financieros con la educación pueden tomar la forma de pasos ambiciosos para ampliar los ingresos internos mediante acciones para ampliar la base fiscal en formas progresivas (buscando una tasa de impuesto a PIB de al menos el 20 %). Esto podría lograrse, por ejemplo, acabando con lo que el FMI denomina ‘dañinos incentivos fiscales’, eliminando las lagunas fiscales, luchando contra la evasión fiscal o introduciendo nuevos impuestos asignados a la educación.
  7. Incrementando la sensibilidad de los presupuestos: junto a las promesas de incrementar los recursos, los países pueden incluir una promesa de gastar sus presupuestos educativos con más atención a la equidad, la inclusión y la calidad; aumentando el gasto en educación básica, incluyendo la educación de la primera infancia y la alfabetización adulta, y dirigiendo el gasto a lo que funciona de forma efectiva respecto a la educación de las niñas, la inclusión de niños con discapacidades, aquellos que provienen de minorías etno-lingüísticas, niños que viven en la pobreza, niños fuera de la escuela, y aquellos afectados por conflictos.
  8. Aumentando el escrutinio de los presupuestos: a menudo el dinero asignado a la educación no se dedica a la educación o no llega al frente, en las escuelas. Las acciones para garantizar que los presupuestos son transparentes y el seguimiento de los fondos se realiza de forma independiente (incluyendo la ayuda de la sociedad civil), pueden ayudar a garantizar que los nuevos recursos se convierten en realidad sobre el terreno. La responsabilidad primordial del uso efectivo de los fondos siempre debe ser de los gobiernos para con su ciudadanía.
  9. Sumándose a la voz colectiva por la educación: instamos a los gobiernos de países en desarrollo a que utilicen los foros locales, regionales o internacionales para unirse y expresar su apoyo a una mayor inversión en educación, haciendo una llamada colectiva a los donantes para que cumplan con su parte del convenio de la AME.
  10. Sumándose a la petición colectiva de reformas fiscales globales: actualmente, las reglas fiscales globales son establecidas por la OCDE y favorecen a las naciones más ricas. Existe la petición creciente de que un cuerpo democrático inter-gubernamental con buenos recursos y capacidad, establezca y haga cumplir las reglas fiscales globales. Son necesarias acciones urgentes para encontrar caminos a los ingresos por impuestos depositados en paraísos fiscales, para establecer un impuesto mundial a la riqueza o un impuesto a las transacciones financieras. Los países en desarrollo que dan prioridad al gasto en educación en sus propios presupuestos nacionales, se posicionan para ganar mucho con la petición colectiva por un progreso mundial respecto a la justicia social.

Juntos podemos hacer del 2 de febrero de 2018 un día emblemático; ¡un día que marque el inicio de la transformación del derecho a la educación para cientos de millones de personas en todo el mundo!

 

 

Nos sumamos a la iniciativa global “Financiar la educación, forjar el futuro”

Nos sumamos a la iniciativa global “Financiar la educación, forjar el futuro”

Ahora más que nunca, la educación es fundamental para forjar el futuro que queremos. El futuro que esperamos. El futuro que merecemos. La educación reduce la pobreza, combate las enfermedades, impulsa el crecimiento económico y la equidad, fortalece a las comunidades y nos permitirá dotar a las generaciones futuras de líderes capaces de construir un mundo más seguro y pacífico. Además, todos los países del mundo se han comprometido, a través del cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas durante toda la vida”, un compromiso que deben cumplir para el año 2030.

Sin embargo, las actuales tendencias indican que no será hasta finales de este siglo cuando todos los niños y niñas que viven en países de renta baja puedan terminar la educación primaria y que, para 2030, sólo uno de cada diez jóvenes podrá adquirir las capacidades básicas de la educación secundaria. Para revertir esta tendencia, cumplir con sus compromisos internacionales y hacer realidad ese futuro que queremos, los líderes mundiales deben incrementar significativamente los fondos destinados a educación. Esta necesidad aplica tanto a los propios países en desarrollo, que deben llegar a destinar a educación hasta el 20% de su gasto público, como a los países desarrollados, que deberían aportar hasta 3.100 millones de dólares entre 2018 y 2020.

El 8 de febrero de 2018 dará comienzo la Conferencia de Dakar, organizada por los Gobiernos de Francia y Senegal, y marcará el inicio del tercer periodo de reposición de la Alianza Mundial por la Educación (AME), con el que dará comienzo una nueva etapa de avance en el cumplimiento de la Agenda 2030 de educación. La AME es el principal mecanismo multilateral de financiación de la educación en países en desarrollo, que funciona con las aportaciones económicas de los países desarrollados, y que permite apoyar a los países de renta baja y media-baja para que puedan garantizar el derecho a una educación para todas las personas. El objetivo es que la AME alcance los USD 2000 millones anuales para 2020, tal como recomendó la Comisión de Educación. Para alcanzar este objetivo, la AME está solicitando para su próxima recaudación de fondos que los donantes contribuyan un total de USD 3100 millones durante los tres años que van de 2018 a 2020. Con las nuevas inversiones de los donantes desde 2018 a 2020, la AME apoyará a 89 países en desarrollo para impulsar la mejora de la calidad y el acceso a la educación para 870 millones de niños y jóvenes.

Por eso, desde la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación nos unimos al resto de coaliciones presentes en más de 120 países de todo el mundo para exigir a nuestros Gobiernos, a través de la campaña “Financiar la educación, forjar el futuro” a que contribuyan a forjar el futuro de nuestro mundo y se comprometan a aportar financiación necesaria para garantizar el cumplimiento del ODS4. Hasta el momento, España ha aportado el 7,73% del total de los fondos que ha recibido la APE desde su creación, aunque su última contribución se remonta a 2013 y no comprometió ninguna cantidad durante el último periodo de reposición (2015 – 2018). Desde la CME pedimos al Gobierno español que revierta esta tendencia y aproveche esta oportunidad para que nuestro país contribuya también a forjar el futuro de todos y todas, comprometiéndose a reanudar sus aportaciones a la APE en este nuevo periodo de reposición.

Invertir en educación es invertir en la sociedad en su conjunto, y garantizar un futuro más justo, pacífico y próspero para todos y todas. Debemos aprovechar esta oportunidad, ya que el futuro de casi 90 millones de niños, niñas y jóvenes está en nuestras manos.

No se debe culpar solo a los docentes de las deficiencias básicas de los sistemas educativos

No se debe culpar solo a los docentes de las deficiencias básicas de los sistemas educativos

El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) 2017/2018 pone de relieve que incumbe a los gobiernos la responsabilidad de garantizar una educación universal de calidad y que deben rendir cuentas para alcanzar este objetivo. Presentado hoy, este Informe advierte que puede tener efectos negativos graves el hecho de imputar a determinados responsables de los sistemas educativos los problemas de fondo de que éstos adolecen. Esos efectos pueden consistir en un aumento de las desigualdades y un deterioro del aprendizaje.

Los gobiernos, las escuelas, los docentes, los padres de alumnos y los organismos privados son todos ellos responsables de la educación. Rendir cuentas de esa responsabilidad atañe tanto a la forma en que los docentes enseñan y los alumnos aprenden como al modo de actuar de los gobiernos. Además, esa responsabilidad debe delimitarse cuidadosamente teniendo bien presentes los criterios esenciales de equidad, inclusión y calidad”, declaró la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova.

En el segundo volumen de la serie de informes GEM, titulado Rendir cuentas en el ámbito de la educación: cumplir nuestros compromisos, se efectúa un seguimiento de los avances logrados para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 adoptado por la comunidad internacional en materia de educación. Este volumen analiza las diferentes modalidades en que las personas e instituciones pueden rendir cuentas de su acción en la persecución de dicho ODS mediante el establecimiento de reglamentaciones y pruebas, de actividades de seguimiento y auditorías, y de métodos para tener en cuenta las opiniones de los medios informativos y las asociaciones comunitarias.

El Informe recalca que es injusto y contraproducente culpar a los docentes de los fallos de los sistemas educativos por sus resultados insuficientes o su ausentismo. Menciona, por ejemplo, que en Indonesia la mitad de las ausencias de los docentes en el curso escolar 2013-2014 obedecieron a dispensas que les fueron otorgadas para proseguir sus estudios, sin que se hubiera previsto reemplazarlos. En 2014, solamente 12 de cada 80 días de ausencia de los docentes de Senegal se debieron al incumplimiento de sus obligaciones. No se puede imputar a una sola categoría de personas la responsabilidad de resultados insatisfactorios que dependen de la acción de otros individuos y factores.

El director del Informe GEM, Manos Antoninis, ha dicho a este respecto: “Si uno se basa en los resultados escolares de los alumnos para sancionar a las escuelas y los docentes, se corre el riesgo de que éstos modifiquen su comportamiento para protegerse contra las sanciones y esto puede conducir a que se deje de lado a los alumnos más rezagados. Los gobiernos son los primeros responsables de la buena marcha de los sistemas educativos. Si se precipitan en echar la culpa a otros, lo que hacen es desviar la atención de su obligación de dotar a esos sistemas con estructuras sólidas y solidarias”.

La transparencia contribuiría a determinar cuáles son los problemas de los sistemas educativos, pero sólo un gobierno de cada seis publica informes anuales de seguimiento de la educación. Para exigir a los gobiernos rendiciones de cuentas sobre la educación es preciso que intervengan organismos independientes como oficinas de defensores del pueblo, parlamentos y organismos de auditoría.

No rendir cuentas propicia la corrupción. Durante el sexenio 2009-2014, al 38% de las licitaciones relativas a la educación y la formación sólo se presentó un licitador, mientras que en el sector de la construcción ese porcentaje se cifró en un 16%. Esto evidencia que el riesgo de corrupción es más elevado en el sector de la educación que en el de la construcción.

En el Informe se señala que en el sector de la educación es fundamental establecer y aplicar reglamentaciones que abarquen desde las licitaciones hasta las cualificaciones de los docentes. Menos de un 50% de los países de ingresos bajos y medios cuenta con normativas para la educación de la primera infancia y sólo un número muy reducido de ellos ha creado mecanismos para controlar su aplicación. En casi la mitad de los países no existen reglamentaciones sobre el número de alumnos por clase.

A menudo, las reglamentaciones gubernamentales van a la zaga del rápido crecimiento de las escuelas y universidades privadas. En la capital de Nigeria, Lagos, sólo un 26% de las escuelas privadas fueron acreditadas por el Ministerio de Educación en el curso escolar 2010-2011. En los países donde los procedimientos de acreditación son deficientes hay miles de educandos que acaban sus estudios con títulos académicos que no son reconocidos oficialmente. En Kenya y Uganda hay escuelas privadas que, antes de haber sido acreditadas, se ponen en funcionamiento con infraestructuras inadecuadas y docentes sin calificación profesional suficiente, lo que obliga a los tribunales a decretar su cierre.

En los países donde se dan carencias en los mecanismos oficiales, la ciudadanía desempeña un papel esencial para exigir a los gobiernos que hagan efectivo el derecho a la educación. En Colombia, una campaña de la sociedad civil logró llevar a las autoridades gubernamentales ante los tribunales, consiguiendo así el establecimiento de la educación gratuita. En los Estados Unidos, agrupaciones de padres de alumnos y medios informativos presionaron con éxito para suprimir de los libros de texto los pasajes que negaban la existencia del cambio climático. En Sudáfrica, la movilización de los estudiantes universitarios consiguió detener el alza de los derechos de matrícula.

El Informe destaca también cuán importante es exigir responsabilidades para remediar las desigualdades y la falta de equidad. Menos de un 20% de los países garantiza en sus legislaciones 12 años de enseñanza obligatoria y gratuita, cuando hay todavía en el mundo 264 millones de niños y adolescentes sin escolarizar y unos 100 millones de jóvenes analfabetos.

El Informe señala también la falta de responsabilidad de los donantes que no cumplen los compromisos contraídos con los países necesitados de ayuda. El porcentaje de la ayuda multilateral o bilateral a la educación está disminuyendo desde hace seis años. Al mismo tiempo, a cambio de su ayuda los donantes exigen cada vez más los países beneficiarios de ella un tipo de resultados que a veces merman las energías que deben dedicar a las mejoras de fondo de sus sistemas educativos.

Ningún método de rendición de cuentas dará buenos resultados sin la existencia de un sólido entorno que proporcione a los protagonistas de los sistemas educativos la capacidad, la motivación, la información y los recursos necesarios para cumplir con sus responsabilidades. En el informe se hace un llamamiento a los gobiernos para:

1. Concebir mecanismos de rendición de cuentas estimulantes para las escuelas y evitar los sistemas de sanciones, especialmente los basados en mediciones restringidas del rendimiento.

2. Permitir la participación democrática, respetar la libertad de análisis de los medios informativos sobre las temas de educación y establecer organismos independientes para examinar las reclamaciones y quejas.

3. Elaborar reglamentaciones fiables y eficaces para todos los centros docentes públicos y privados. Esas reglamentaciones deben comprender sanciones para garantizar la no discriminación y la calidad de la educación.

4. Hacer que el derecho a la educación sea exigible judicialmente, cosa que no ocurre en el 45% de los países.

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Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017: La responsabilidad en la educación

Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017: La responsabilidad en la educación

El próximo martes 24 de octubre se lanza el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017 bajo el título: “La responsabilidad en la educación”.

Antecedentes

En vista del nuevo y ambicioso objetivo mundial de educación, de los presupuestos limitados y del énfasis en asegurar que no se deje atrás a los marginalizados, se está presionando a los países para que proporcionen la educación de manera más eficaz, eficiente y equitativa. Típicamente, los esfuerzos que llevan a cabo los países involucran una serie de enfoques similares para mejorar el desempeño de sus sistemas de educación; por ejemplo, descentralizar y delegar la autoridad para tomar decisiones, desarrollar la variedad y la competencia en la provisión, establecer indicadores para seguir el desempeño, y fomentar la participación cívica. La mayoría de estos enfoques coinciden en poner el énfasis en la responsabilidad como la justificación fundamental para llevar a cabo reformas educativas que mejoren el desempeño del sistema.

La responsabilidad como tal no es algo nuevo, y ha sido un componente de la gestión y gobernanza de las instituciones desde hace muchas décadas. La responsabilidad existe cuando a) hay una relación directa en la que un individuo u organismo, y la ejecución de sus tareas o funciones, son el objeto de la supervisión, dirección o petición de otro; y b) el primero informa o justifica sus acciones al segundo, y en base a ello puede ser sancionado o recompensado. ¿Por qué se considera deseable incrementar la responsabilidad? La hipótesis implícita es que cuando la gente le rinde cuentas a alguien más por las consecuencias de sus acciones, es más probable que piensen sus decisiones cuidadosamente antes de tomarlas.

La preocupación internacional por la responsabilidad en la educación refleja varios factores. En primer lugar, los analistas y los medios de comunicación resaltan las insuficiencias de los sistemas de educación en vista de los desafíos globales. La insatisfacción se centra en la inadecuación del acceso y la disponibilidad, la distribución inequitativa de oportunidades educativas, la pobreza de la calidad de aprendizaje, el incremento de costos, un control de calidad limitado, los abusos de poder, la mala gestión y la corrupción, y la falta de reactividad a las necesidades locales. En segundo lugar, cada vez hay más evidencia sobre la influencia de una educación de buena calidad en el bienestar individual y colectivo, lo cual implica que las escuelas de mala calidad y los resultados pobres desperdician oportunidades de un mejor porvenir. En tercer lugar, la educación representa uno de los mayores gastos presupuestarios – 2 si no el principal– en la mayoría de los países; rendir cuentas debidamente sobre el uso o mal uso de estos fondos públicos se ha vuelto una prioridad clave.

Hay diferentes tipos de relación de responsabilidad en todos los sistemas educativos. Reúnen a actores muy diversos a través de redes de control, supervisión, cooperación e información. Generalmente, incluyen: parlamentos y sus comités de educación, funcionarios públicos electos, ministerios de educación y finanzas, legisladores, cuerpos de inspectores, organismos de normalización, instituciones de auditoría, agencias bilaterales y multilaterales, organizaciones de la sociedad civil, proveedores públicos y privados de educación formal y no formal, docentes y educadores, directores de escuela, organizaciones profesionales, padres de familia y comunidades locales, y los mismos educandos. Todos estos actores están implicados y se rinden cuentas mutuamente sobre el uso de recursos y/o servicios que se comprometen a suministrar, y sobre los resultados que emanan de ellos. Por consiguiente las relaciones de responsabilidad se difunden por muchas de las actividades cotidianas de los espacios de aprendizaje, así como por las reglas y los procesos que gobiernan su existencia.

La noción de responsabilidad también es una parte integral de los recién adoptados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se basan en principios compartidos así como en compromisos nacionales e internacionales para realizar la ambiciosa agenda de los ODS. Se anticipa que todos los objetivos y metas ODS serán apoyados por mecanismos de responsabilidad accesibles y eficaces a nivel mundial, nacional y sub-nacional. La nueva agenda reclama sistemas colaborativos que reúnan y ofrezcan acceso a datos oportunos, completos y prospectivos para apoyar el proceso de evaluación de cada ODS. También reclama un seguimiento del progreso nacional que sea abierto, inclusivo y transparente y en el que participen diversas partes interesadas para fortalecer la responsabilidad mutua.

En este contexto, el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM, por sus siglas en inglés) 2017 examinará el tema de la responsabilidad en la educación abordando las siguientes preguntas clave en su sección temática:

  • ¿Cuáles son las bases y la evolución del concepto de la responsabilidad en la educación, y qué está en juego?
  • ¿Cuáles son las principales formas de responsabilidad? ¿Cómo han cambiado estas formas a través del tiempo? ¿Por qué se ha dado este cambio?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de un mundo más globalizado para la responsabilidad en la educación?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de los sistemas de responsabilidad en la educación para los diferentes actores, niveles y sectores de educación? ¿Cómo varían de un país a otro?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de los marcos de responsabilidad para la percepción pública de la educación en un país? ¿Cómo varían según las diferentes formas de responsabilidad?
  • ¿Qué marcos de responsabilidad son más o menos efectivos, y cómo se usan o abusan en diferentes circunstancias?
  • ¿Qué factores políticos, económicos y sociales contribuyen a que las diferentes formas de responsabilidad funcionen o fracasen?
  • ¿Qué lecciones generales se pueden aprender de los medios y formas que se han usado para dar seguimiento a y hacer auditorías de la educación?

Organización del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017

Como ha sido el caso en informes previos, el Informe GEM 2017 incluirá una sección de seguimiento y otra temática. La sección de seguimiento evaluará el progreso hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre la educación (ODS 4) y sus 10 metas, así como otras metas relacionadas con la educación de la agenda ODS. El propósito principal de la sección de seguimiento del Informe GEM 2017 es proporcionar información actualizada, fiable y precisa sobre el progreso que han hecho los gobiernos nacionales y la comunidad internacional hacia la consecución de sus compromisos sobre la educación. La sección de seguimiento examinará los avances y desafíos de cada meta del ODS4 usando indicadores comparables internacionalmente, tanto globales como temáticos. A lo largo de la sección, se destacarán las oportunidades y los desafíos asociados con la consecución del ODS4, particularmente en relación con las políticas.

La sección temática del Informe GEM 2017 se centrará en la justificación, la efectividad y las consecuencias previstas e imprevistas de los diferentes marcos de responsabilidad en la educación. Lo hará delineando la diversa gama de enfoques sobre las políticas de responsabilidad en la educación; documentando tendencias generales y mapeando las prácticas de los países; y preguntando si, y de que manera, hay que reconsiderar las políticas y reformas basadas en los principios de responsabilidad. Analizará como los diferentes enfoques de la responsabilidad afectan el suministro o no-suministro de una educación accesible, asequible y de buena calidad para todos los educandos.

La sección temática abordará los siguientes temas específicos:

Definición de la responsabilidad en la educación

A pesar de su popularidad, o tal vez a raíz de su ubicuidad, la responsabilidad a menudo está mal definida. La noción de la responsabilidad se concibe de diferentes maneras, no solo en la educación pero también en otras disciplinas. Un enfoque útil para identificar elementos clave de la responsabilidad es hacer las siguientes preguntas: ¿Quién es el responsable? ¿A quién se le rinde cuentas? ¿Sobre qué se está rindiendo cuentas? ¿Cuáles son las consecuencias de rendir cuentas?

La sección temática explicará las definiciones de, y los enfoques sobre, la responsabilidad en la educación. Planteará como se puede dar mayor claridad y relevancia a la definición y al uso operativo del concepto. También presentará una perspectiva histórica de la aparición de la responsabilidad en la educación.

La responsabilidad se reconocerá como un concepto político, y no simplemente como uno técnico o administrativo. Se identificarán diferentes factores políticos y de la economía política que se encuentran detrás de las tendencias de la responsabilidad en la educación, así como los papeles que juegan los diferentes actores en la definición de dichas tendencias; estas se situarán en un contexto nacional o global más amplio.

Además de definir la responsabilidad en la educación, el Informe GEM 2017 hará hincapié en siete enfoques de la responsabilidad en la educación: financiera, reglamentaria, profesional, basada en desempeño, de mercado, participativa, y mundial y nacional. Estos temas se seleccionaron para explorar cuidadosamente la responsabilidad; ninguno es prioritario, a veces coinciden, y uno no excluye a otro.

Responsabilidad financiera para asegurar que los recursos se distribuyan y usen de manera adecuada y equitativa

La responsabilidad financiera se relaciona con dos obligaciones: las instituciones deben presentar informes sobre el uso de recursos, y las instituciones deben actuar conforme al estado de derecho. En lo que refiere a la educación, los gobiernos le rinden cuentas a sus ciudadanos y están a cargo de asegurar que los fondos sean asignados a los efectos que fueron destinados, y usados de tal manera que proporcionen una educación a todos los educandos, en particular a aquellos que pertenecen a poblaciones desfavorecidas. Se recopila información fiable y completa sobre las fuentes y los usos de los recursos financieros para examinar si los gobiernos han usado sus fondos eficientemente y de acuerdo a las áreas prioritarias previstas en los presupuestos de sus planes de educación.

Se han desarrollado diferentes herramientas de diagnóstico para rastrear el flujo de recursos a lo largo de varios niveles de gobierno y a su vez para determinar hasta que punto los recursos públicos asignados originalmente –humanos, financieros y en especie– llegaron realmente a sus beneficiarios destinados. El Informe GEM 2017 analizará la evidencia más reciente sobre el uso de dichas herramientas de diagnóstico y los desafíos enfrentados, e identificará criterios para seleccionar las mejores herramientas para proporcionar a los decisores de políticas la información que necesitan para mejorar la responsabilidad en la educación.

La corrupción es el mal uso y abuso de los recursos de la educación. Refleja una cultura de falta de responsabilidad y puede encontrarse tanto en países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo. Entre muchas formas de corrupción en la educación existen el soborno en el reclutamiento de docentes, la remuneración de docentes ‘fantasmas’, irregularidades en el pago de salarios de los docentes, cuotas escolares ilegales, tutorías privadas involuntarias, la educación paralela (“de sombra”) generalizada, y el cobro excesivo por materiales institucionales. El Informe GEM 2017 ofrecerá un nuevo análisis de la incidencia de diversos tipos de corrupción y de su costo para los sistemas de educación. Se expondrán prácticas exitosas para reducir la corrupción e incrementar la transparencia. La discusión se centrará en la eficacidad de una gama de prácticas de responsabilidad que requieren la participación de la comunidad y de los padres de familia en la preparación y seguimiento de los presupuestos, así como en su auditoría y en el seguimiento de los gastos. También se pondrá especial atención 5 en estudiar si las diferentes políticas de responsabilidad incentivan las prácticas corruptas que generan ineficiencias en la responsabilidad financiera.

Se piensa que, al delegar la toma de decisiones sobre temas financieros y de gestión a las agencias de gobierno locales, las estructuras descentralizadas ofrecen una mayor responsabilidad y reactividad a problemas locales. El Informe GEM 2017 describirá la justificación de las reformas para la descentralización fiscal en diversos contextos, y los principales problemas que en teoría abordan. Igualmente, recopilará evidencia sobre el efecto de este tipo de reformas, en términos tanto de la gestión de recursos –infraestructura; recursos materiales y humanos– como del acceso y aprendizaje equitativo.

Por último, el Informe GEM 2017 pondrá un énfasis particular en la responsabilidad financiera de las instituciones terciarias, dada la transición acelerada en muchas regiones de sistemas terciarios controlados por el gobierno a sistemas terciarios supervisados por el gobierno. Examinará como los flujos de financiación se miden actualmente, y hasta que punto es posible determinar como usan sus recursos las instituciones post-secundaria y las universidades. También presentará elementos y consideraciones clave de los sistemas de responsabilidad basados en la financiación de la educación terciaria.

Responsabilidad reglamentaria para asegurar la conformidad con reglas y reglamentos

En lugar de centrarse principalmente en la medición de los resultados de la educación, la responsabilidad reglamentaria se centra más en insumos y procesos, con un énfasis en la conformidad con leyes y reglamentos aplicables. En muchos países, la inspección escolar se ha usado como un importante instrumento de la responsabilidad reglamentaria. Las escuelas y los docentes deben rendir cuentas a las inspectorías de educación sobre una amplia gama de metas relacionadas con la enseñanza y el aprendizaje, la organización, la gestión, y el liderazgo en las escuelas. Cada vez más, a los inspectores se les pide que adopten el papel de mentores de docentes para ofrecer apoyo durante el servicio, además de sus evaluaciones. El Informe GEM 2017 indicará cómo las actividades de inspección pueden impulsar mejoras escolares, y qué tipos de enfoque son más eficaces y causan el menor número de consecuencias imprevistas.

En muchos países, las auto-evaluaciones escolares complementan los sistemas de inspección escolar. Estas evaluaciones incorporan diversas medidas así como las perspectivas de diversas partes interesadas, como los padres de familia y los estudiantes. El papel de las autoevaluaciones escolares, y las ventajas y desafíos de usarlas en los sistemas de responsabilidad, también serán examinados.

En la educación terciaria, la responsabilidad reglamentaria depende de terceros para ser implementada eficazmente. La transición a la gobernanza reglamentaria en la educación superior a menudo involucra una combinación de actores, agencias de gobierno, instituciones de educación superior, y agencias de supervisión independientes. Las herramientas reglamentarias más comunes usan una combinación de instrumentos en lugar de uno solitario, 6 como los mecanismos de acreditación y otros marcos de control de calidad. El Informe GEM 2017 examinará varios y distintivos modelos reglamentarios para la educación superior, en términos de sus fortalezas y debilidades, y de la adecuación y eficacia de sus instrumentos, incluyendo las marcos reglamentarios transnacionales y regionales.

Extender y fortalecer la responsabilidad profesional de los educadores

Los educadores en contextos formales y no formales deben cumplir un compromiso en relación con una serie de necesidades de los educandos, de involucrarlos en experiencias de aprendizaje significativas y relevantes y apoyar su desarrollo social y personal, a hacerse responsables de su cuidado y seguridad física. Los educadores también son responsables de adherir a los estándares profesionales establecidos por sus sindicatos y asociaciones, y de implementar debidamente los planes y programas de estudio. También tienen relaciones de responsabilidad con sus pares, estudiantes, padres de familia y líderes comunitarios.

El Informe GEM 2017 resaltará la importancia de una mayor responsabilidad profesional, en vista de la cual habría más apoyo para, colaboración entre y formación de los educadores, dando paso a mayores expectativas. Al nivel del sistema, los mecanismos de responsabilidad profesional se centrarán en el desarrollo y fortalecimiento de estándares profesionales rigorosos que incluyan la evaluación entre pares. Al nivel de la escuela, se tomarán en cuenta los mentores, las observaciones de pares, la colaboración y las encuestas de estudiantes como componentes de la responsabilidad profesional. El Informe GEM 2017 analizará la evolución de las políticas de responsabilidad profesional en diferentes niveles educativos y en diferentes países, así como los motivos detrás de esta evolución. También discutirá las consecuencias previstas e imprevistas de este tipo de políticas para los docentes nuevos, los docentes experimentados, los docentes mentores, los administradores, los educadores de docentes y las instituciones de nivel terciario.

Además de requerir estándares profesionales, la docencia es una profesión que conduce a los practicantes a tomar decisiones éticas casi todos los días. El desarrollo y mantenimiento de un código de ética para la profesión docente ofrece un medio para identificar y comunicar los valores fundamentales en los que se basan los estándares pedagógicos profesionales. El Informe GEM 2017 resaltará los fallos de gobernanza que resultan de poca o ninguna responsabilidad docente. Presentará nueva evidencia sobre diferentes tipos de fallos de gobernanza en diferentes contextos, como el absentismo docente o el fraude académico, y sus causas y consecuencias para los educandos y sus resultados académicos.

Muchas reformas educativas resaltan como un liderazgo efectivo puede facilitar mejoras sistémicas en las escuelas. En vista de ello, muchos países han lanzado un proceso formalizado de formación de líderes educativos, integrando conocimientos especializados y habilidades específicas, como el liderazgo y la gestión de la instrucción. Los egresados de este tipo de formación posteriormente rinden cuentas sobre la efectividad de los docentes, la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes.

El Informe GEM 2017 destacará sistemas para reunir evidencia sobre la eficacidad de diferentes prácticas de liderazgo y 7 gestión escolar, y usará esta evidencia para evaluar y apoyar a los directores y encargados de las escuela. El Informe GEM 2017 analizará mecanismos a nivel terciario para fortalecer la responsabilidad profesional del personal académico y de líderes universitarios, que deben responder simultáneamente a las demandas rivales de diversos grupos, entre ellos funcionarios de gobierno, empleadores, egresados, docentes, estudiantes y padres de familia.

Responsabilidad basada en los resultados de aprendizaje y el desempeño

Las evaluaciones del aprendizaje estandarizadas se han usado para medir y rastrear los resultados de los estudiantes desde hace décadas, pero la preponderancia y los diferentes propósitos de estas evaluaciones se han desarrollado significativamente durante los últimos años. Se han vuelto la base de la responsabilidad de docentes, líderes escolares, escuelas y/o sistemas enteros al evaluar el desempeño en base a parámetros específicos, publicados en informes regulares. En algunos contextos, se recompensa o sanciona a los docentes o líderes escolares en base a los resultados de las evaluaciones. El Informe GEM 2017 presentará una breve historia del cómo y por qué los resultados del aprendizaje o la responsabilidad basada en el desempeño se han vuelto tan preponderantes en tantos países a través del mundo.

Asimismo, el Informe GEM 2017 documentará los países que han adoptado exámenes de gran consecuencia (high-stakes testing) como parte de un marco de responsabilidad que hace que individuos o instituciones rindan cuentas sobre el desempeño. Describirá las diferencias entre las políticas basadas en el desempeño dentro y a través de las regiones del mundo. También discutirá la justificación de esta transición a los exámenes de gran consecuencia. Se sintetizará la investigación sobre el efecto de los exámenes de gran consecuencia para la responsabilidad sobre la instrucción en el aula, notablemente a través de una contracción del currículo, de un mayor énfasis en la enseñanza centrada en exámenes, y de la conformación de los grupos que tomarán les exámenes. También discutirá la evidencia sobre las consecuencias de los exámenes de gran consecuencia para la responsabilidad sobre las políticas escolares y las prácticas en el aula, y en particular sobre los comportamientos de los líderes escolares, docentes, padres de familia y estudiantes.

Evaluar el efecto de los exámenes de gran consecuencia para la responsabilidad sobre los resultados de los estudiantes no es tarea fácil. El Informe GEM 2017 examinará evidencia acumulada sobre si, y como, este tipo de políticas cambia los resultados de los estudiantes en ciertos grupos de estudiantes, o tipos de escuela. Un objetivo clave de los exámenes de gran consecuencia para los sistemas de responsabilidad es reducir las brechas de aprendizaje y las desigualdades entre estudiantes. Se evaluará evidencia relevante para identificar las condiciones necesarias para aumentar la probabilidad de una distribución más equitativa de los resultados de aprendizaje.

Al mismo tiempo que incrementa el uso de los exámenes de gran consecuencia para la responsabilidad, incrementa el uso de las evaluaciones de aprendizaje transnacionales y 8 nacionales para construir y ampliar las relaciones de responsabilidad. Las evaluaciones transnacionales (como PISA, TIMSS, PIRLS, SACMEQ y PASEC), y las evaluaciones nacionales cada vez más preponderantes, normalmente se dicen de ‘poca consecuencia’ porque no están vinculadas directamente con incentivos para los participantes con buen desempeño o sanciones para aquellos con malos resultados. El Informe GEM 2017 presentará evidencia actualizada sobre la preponderancia de estas evaluaciones alrededor del mundo; los esfuerzos para vincular las evaluaciones transnacionales, regionales y nacionales para establecer parámetros comparables globalmente; y la medida en que las evaluaciones transnacionales se están usando para hacer que los actores o sistemas de educación rindan cuentas sobre su desempeño educativo. El Informe GEM 2017 también destacará la medida en que estas evaluaciones repercuten en el desarrollo de políticas y las asignaciones de recursos, especialmente con relación a los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se resaltarán casos donde se han dado este tipo de cambios.

En la última década, se han multiplicado los esfuerzos para aprovechar datos e involucrar a ciudadanos en el desarrollo de la responsabilidad gubernamental. Basándose en la experiencia de evaluaciones lideradas por ciudadanos y basadas en el hogar, como ASER y UWEZO, el Informe GEM 2017 presentará evidencia sobre el efecto y uso de estas iniciativas de la sociedad civil, además de identificar las circunstancias que las hacen más o menos efectivas.

Por último, el Informe GEM 2017 examinará los contextos donde las relaciones de responsabilidad son particularmente complejas y disputadas, como en las universidades y otras instituciones terciarias. El desarrollo y el uso generalizado de clasificaciones universitarias, mundialmente y al interior de los países, son de los temas más debatidos en relación con la responsabilidad en la educación superior. Los méritos de estas clasificaciones se discutirán junto con sus limitaciones e instrumentos alternativos o complementarios.

Responsabilidad de mercado para aumentar las opciones parentales en la selección de escuelas

La responsabilidad de mercado se refiere al uso de principios de mercado para mejorar los sistemas de educación. El objetivo es aumentar las opciones en el mercado de escuelas, a través de programas de vales y alquiler, eliminando zonas de captación, y promoviendo escuelas privadas. Los gobiernos también usan diversas asociaciones público-privadas para aumentar las opciones de escuela. Se anticipa que estas tendrán un efecto doble: los padres de familia tendrán más opciones y participarán activamente en las escuelas que seleccionan; y las escuelas existentes mejorarán a raíz de la mayor competencia.

El Informe GEM 2017 reexaminará debates tradicionales y la evidencia sobre cómo el desarrollo de las opciones de escuela y de la competencia afecta la equidad y calidad de los sistemas de educación. Presentará evidencia nueva sobre políticas mundiales y nacionales relacionadas con las opciones de escuela, las tendencias a la alza de la escolarización privada, y los debates emergentes. Las discusiones se estructurarán en torno a los roles, reglamentos y responsabilidades de los proveedores no estatales.

Las consecuencias legislativas, institucionales y financieras que surgen a raíz de las diversas evoluciones en los programas gubernamentales de opción y en el involucramiento del sector privado serán analizadas. Asimismo, el Informe GEM 2017 analizará los diferentes tipos de acuerdo encabezados por gobiernos que involucran al sector privado en la provisión de la educación de primera infancia, básica, no formal y superior. Presentará nueva evidencia sobre la progresión de la escolarización privada en muchos países en vías de desarrollo, sin mucha intervención y poco apoyo financiero del gobierno, y examinará si la escuelas privadas están al servicio de todos los niveles de la sociedad, incluyendo los muy desfavorecidos. También destacará la aparición de cadenas corporativas y lucrativas en la provisión de escuelas privadas. El Informe GEM 2017 además dará especial atención al nivel de progresión del sector de las tutorías privadas (la “educación paralela”) en países desarrollados y en vías de desarrollo.

Al nivel terciario, los mecanismos de mercado para la rendición de cuentas son subvenciones y préstamos otorgados directamente a los estudiantes. La distribución de costos entre el gobierno (o los contribuyentes) y el estudiante (y sus familias) se puede hacer de diversas maneras, incluyendo colegiaturas (introduciendo colegiaturas donde no existían, aumentando las colegiaturas, usando sistemas paralelos donde ciertos estudiantes pagan la colegiatura); honorarios (honorarios de usuario para servicios administrativos, complementarios o auxiliares, o programas académicos específicos); préstamos estudiantiles (introducción de programas de préstamos estudiantiles, aumentos de la recuperación del costo efectivo de los préstamos); y, notablemente, dando apoyo al sector privado para que cubra el excedente de la demanda de los estudiantes. Mientras que las colegiaturas y los honorarios aligeran una porción de las responsabilidades fiscales del gobierno, un sistema de pago-por-uso inmediatamente crea inquietudes sobre la equidad: ¿Todos los miembros de la sociedad tendrán oportunidades equitativas de acceso a la universidad? El Informe GEM 2017 examinará diferentes modelos de reducción de costos y programas de apoyo financiero para estudiantes, poniendo un énfasis en el acceso equitativo y la asequibilidad para el estudiante.

Responsabilidad participativa para dar mayor voz a los padres de familia y a los comunidades locales

El fortalecimiento de la responsabilidad participativa se considera una estrategia eficaz para construir sistemas de educación equitativos y proveer una educación de calidad. La responsabilidad participativa enfatiza la importancia de la participación de los padres de familia y la comunidad en el proceso de educación. En la responsabilidad participativa, las escuelas le rinden cuentas a las familias al darles voz y oportunidades de diálogo como parte de los organismos de gobernanza escolar, y no a través de los mecanismos de opción.

En los últimos años muchos países han delegado los poderes de toma de decisión del gobierno central a las comunidades y a las escuelas. Los objetivos han sido desarrollar la responsabilidad de los proveedores de servicio, aumentar la eficacidad y reactividad de las asignaciones de recursos, y mejorar el desempeño. El Informe GEM 2017 mostrará hasta qué punto y por qué los padres de familia y las comunidades participan en la gobernanza escolar.

Evaluará la medida en que las reformas de la gestión basada en la escuela han dado voz a los desfavorecidos y marginalizados. Las consecuencias de las reformas de la gestión basada en la escuela se examinarán para ver si han contribuido a la reducción de la disparidad. El Informe GEM 2017 también destacará las lecciones de diferentes países donde las reformas de la gestión basada en la escuela han funcionado.

Responsabilidad mundial y nacional para vigilar a los países y hacerlos responsables en las agendas de educación internacionales y nacionales

El seguimiento tiene un papel doble en relación con la responsabilidad. En primer lugar, proporciona información, de manera continua, que los gobiernos necesitan para identificar las áreas de prioridad para alcanzar sus metas y a su vez la consecución del derecho a la educación. En segundo lugar, le proporciona información a los portadores de derechos que necesitan para hacer valer sus derechos y hacer que el gobierno y sus agentes les rindan cuentas cuando no han cumplido sus obligaciones.

A nivel nacional, hay dos funciones de seguimiento que son críticas para rendir informes y supervisar debidamente los compromisos y promesas sobre la educación. En primer lugar, se requiere un buen sistema de información sobre la educación para recolectar y comunicar datos. En segundo lugar, se necesita un mecanismo nacional para evaluar estos datos, medir avances, y hacer que los gobiernos y sistemas de educación le rindan cuentas a sus ciudadanos. El Informe GEM 2017 identificará sistemas nacionales exitosos donde existen tales mecanismos, y las condiciones que hicieron posible su implementación exitosa.

A nivel mundial, agencias internacionales como la OCDE, la UNESCO y el Banco Mundial han promovido mecanismos de responsabilidad para la educación, y el mismo Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo es un producto de la transición hacia una mayor responsabilidad. El seguimiento de objetivos internacionalmente acordados involucra más que seguir, observar y rastrear cambios a través del tiempo. El seguimiento es una herramienta para comparar compromisos nacionales y la efectividad de diferentes políticas. Al hacerlo, hace responsables a los países de sus compromisos mediante la información y evidencia que genera.

El Informe GEM 2017 destacará la evolución de las discusiones en el discurso de la agenda internacional de educación –de Jomtien a Dakar e Incheon, y de los ODM a los ODS– sobre el nivel de responsabilidad de los países. El Informe GEM 2017 explicará las razones iniciales para hacer ejercicios de seguimiento comparativos, y su evolución a través del tiempo. Además identificará los mecanismos de responsabilidad que necesitan diversos actores a diferentes niveles de gobernanza para asegurar el seguimiento de los objetivos de Educación 2030.

Por último, la equidad debe ser un componente central de cualquier mecanismo nacional o mundial de responsabilidad. La desagregación de datos es esencial para entender dónde y cómo orientar futuros esfuerzos programáticos. El Informe GEM 2017 examinará las diferentes maneras de medir la equidad. Asimismo, hará recomendaciones para futuras 11 encuestas nacionales e internacionales para recolectar datos desagregados que permitirán adoptar un enfoque de la responsabilidad basado en la equidad

La educación de las niñas

La educación de las niñas

En el año 2000, las niñas representaban el 58% de la población en edad de cursar educación primaria que estaban fuera de la escuela, actualmente suponen el 54%. Según datos de UNESCO se estima que 31 millones de niñas en edad de cursar educación primaria y 34 millones de niñas en edad de cursar educación secundaria no van a la escuela, viendo reducidas sus posibilidades de tener un futuro digno y socavando su potencial para contribuir a la sociedad.

Hoy 11 de octubre se celebra el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas que las niñas confrontan en todo el mundo, promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Aún no hemos sido capaces de suprimir las disparidades entre sexos en la enseñanza primaria y secundaria y lograr la igualdad de género en la educación. Los obstáculos más relevantes son la pobreza, las prácticas sociales discriminatorias, la lejanía de los centros escolares para las personas que viven en zonas rurales, los matrimonios forzosos, la falta de instalaciones de saneamientos adecuadas que hace que las mujeres y las niñas sean más vulnerables a la violencia, o vivir en entornos escolares peligrosos y violentos por conflictos armados. La mayoría de las niñas que no van al colegio viven en África Subsahariana. En Burkina Faso por ejemplo, sólo el 27% de las niñas que viven en zonas rurales van al colegio.

La educación de las niñas; instrumento de transformación decisivo en el proceso de desarrollo

La educación de niñas y mujeres supone transformar sus vidas e impulsar el desarrollo de las sociedades en las que viven, permitiéndoles salir de la pobreza, reducir la mortalidad infantil y favorecer el crecimiento económico. En África Subsahariana, invertir en educación de las niñas podría impulsar la producción agrícola de la zona en un 25%. La transformación de sus vidas supone una mejora de su salud y de la de sus familias, saber cuáles son sus derechos, tener oportunidad de acceder a un empleo digno y bien remunerado, tener derecho a decidir contraer matrimonio o, cómo y cuándo ser madres. Las niñas que no asisten a la escuela tienen seis veces más de posibilidades de casarse, por lo que la escolarización es un factor clave para el futuro.

Sin educación se les priva de ser ciudadanas con voz en su sociedad. Educar a las niñas y a las mujeres tiene innumerables beneficios: por cada año de educación de la madre, su hija o hijo pasará 0,32 años más en la escuela; si todas las mujeres en los países de ingresos bajos y medianos completaran la enseñanza primaria, la tasa de mortalidad de sus hijos menores de 5 años se reduciría un 15%, si completaran la educación secundaria, se reduciría un 49%, lo que equivaldría a unos 2,8 millones de vidas salvadas; si todas las niñas completan la enseñanza primaria en África Subsahariana y Asia Meridional y Occidental, la cantidad de niñas que están casadas al cumplir 15 años se reduciría en un 14% y con educación secundaria completa se casarían un 64% menos de niñas.

Desde la Campaña Mundial por la Educación trabajamos para contribuir a cambiar ésta situación, ¿te unes?

Una declaración de la Campaña Mundial por la Educación, sobre el primer Informe del Banco Mundial, enfocado en la educación

Una declaración de la Campaña Mundial por la Educación, sobre el primer Informe del Banco Mundial, enfocado en la educación

El 26 de septiembre de 2017, el Banco Mundial lanzó el primer Informe sobre Desarrollo mundial (WDR, por sus siglas en inglés) enfocado en la educación. La CME aplaude los puntos destacados sobre la educación pública, universal y de calidad; no obstante, expresa una seria preocupación respecto a aspectos clave que no se encuentran en el informe y urge al Banco Mundial a luchar con más vigor por un incremento en la financiación de la educación mundial.

El Informe sobre Desarrollo mundial 2018 (WDR)—APRENDIZAJE para realizar la promesa de la educación, destaca la necesidad de la equidad en los resultados de aprendizaje, que las escuelas trabajen para los pupilos, y alinear mejor a los actores, de modo que el sistema funcione para el aprendizaje. La CME celebra este primer WDR centrado en la educación y aplaude el aumento de la atención de los legisladores a la educación; no obstante, la CME teme que este WDR no vaya lo suficientemente lejos en su apoyo a todos los aspectos del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4, o la totalidad de la Agenda Educación 2030. Del mismo modo, a pesar de reconocer la importancia del profesorado para una educación de calidad, hay una falta de consistencia en el apoyo a un profesorado formado y profesional. Otras áreas importantes que requieren de mucha más atención son: el acceso a la educación para todos los estudiantes a todos los niveles, la alfabetización adulta, la educación inclusiva, la igualdad de género y -algo fundamental- la financiación de los sistemas educativos públicos.

La Agenda Educación 2030 apunta a referencias financieras claras: los países deben asignar al menos el 4-6 % del PIB y al menos el 15-20 % del gasto público a la educación, mientras que la comunidad internacional debe invertir el declive de la ayuda a la educación. “Si queremos que el derecho a la educación de todos y todas, sea una realidad, incluyendo 12 años de educación gratuita y de calidad, necesitamos actuar con urgencia para lograr presupuestos internos mayores y más sostenibles. Para ello, es fundamental la justicia fiscal, tanto a nivel nacional como internacional. El silencio del Banco Mundial respecto a la financiación es una oportunidad perdida y corre el riesgo de ser interpretado como un elemento disuasivo para incrementar los presupuestos educativos nacionales y la cooperación internacional”, señala Camilla Croso, Presidenta de la CME. David Archer, miembro del Consejo de la CME y Jefe de Participación y Servicios Públicos de ActionAid, señaló que el informe “debe ser motivo de celebración, pero a pesar de algunas observaciones útiles, el enfoque es demasiado estrecho como para aportar valor real y ayudarnos a acelerar el progreso hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.

El WDR se centra en mejorar la equidad en los resultados de aprendizaje – y, en especial, en la evaluación de esos resultados – pero hace sorprendentemente poco por innovar en estos asuntos.”

Jennifer Rigg, miembro del Consejo de la CME y Directora Ejecutiva de CME EUA, señaló: “Como defensores de una educación universal de calidad, felicitamos al Banco Mundial y a los autores del Informe sobre Desarrollo mundial, por destacar la importancia de las escuelas públicas de calidad para todos y todas, y por mostrar preocupación por el hecho de que los fondos públicos se desvíen a proveedores privados de educación. Nos preocupa, sin embargo, que este informe no vaya lo suficientemente lejos a la hora de recomendar un incremento de la financiación de la educación. Instamos al Banco Mundial a remediar este problema de inmediato, y solicitamos a los ministros de finanzas y legisladores, que fortalezcan la financiación de subvenciones para una educación inclusiva y pública de calidad”.

La CME reconoce la importancia del primer WDR sobre educación. Sin embargo, aunque el informe realiza un sólido llamamiento por una agenda de aprendizaje, la CME señala que el ODS 4 y la Agenda Educación 2030 van mucho más allá de un enfoque en el aprendizaje y la evaluación, e incluyen la inclusión, la equidad, la no discriminación, la educación en derechos humanos, y la educación para el desarrollo sostenible, dentro del contexto de un aprendizaje de por vida. Esta agenda es el resultado de años de negociaciones multilaterales y ha generado un apoyo sin precedentes de 196 Estados miembros, agencias de la ONU, OSC y otros actores sociales.

Instamos al Banco Mundial a que continúe acogiendo esta causa común, y apoye al profesorado, a los estudiantes, a padres y madres, y a las escuelas, mientras asume un rol más sólido en la exigencia a ministros de finanzas y legisladores, de que aumenten una financiación sostenible y pública para unos sistemas educativos inclusivos, gratuitos, públicos y de calidad. Esto es especialmente importante en la antesala del reabastecimiento de la Alianza Mundial por la Educación, de febrero 2018. También hacemos un llamamiento a los activistas por la educación, para que insten a los representantes gubernamentales del Banco Mundial a adoptar posturas más sólidas y den más prioridad a la financiación de una educación pública y de calidad

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